Traducción de nombres propios, ¿sí o no?

Cuando nos disponemos a traducir un texto puede surgirnos una gran duda, ¿debo traducir también los nombres propios?

Al hablar de nombres propios podemos referirnos a personas, lugares, empresas, marcas, etc, y se debe tener claro que no en todos los casos se actúa de la misma manera.

Aunque la norma general establece que los nombres propios no se traducen, siempre existen excepciones.

Los nombres propios de personas son invariables, por lo que aunque exista su nombre en otras lenguas no se tienen porqué traducir. No obstante, existen casos, como ocurre con en el caso de los asiáticos, que suelen adaptar su nombre o tomar un nombre occidental para facilitar su pronunciación en el resto de lenguas.

De igual modo, en la literatura antigua también era habitual adaptar o traducir los nombres por las dificultades que podían acarrear estos en los hablantes, dado que eran pocos los que tenían conocimientos de otros idiomas. Para la mayoría los caracteres y pronunciación en otros idiomas les era totalmente ajenas, en cambio hoy casi todos sabríamos intuir la pronunciación de los nombres más populares.

Miembros de la realeza

Los nombres propios de miembros de la realeza son una de las excepciones de las que hablábamos: príncipes, reyes, emperadores y sus consortes…

Por norma general se traducirán los nombres propios reales y el de aquellos que sin ser parte de la realiza por nacimiento sí lo sean por nacimiento. Un claro ejemplo es el de Kate Middleton, cuyo nombre podrá leerse como ‘Catalina’ en textos y entornos formales.

La excepción de esta excepción (valga la redundancia) para que una persona de la realeza conserve su nombre original es que este no tenga traducción posible al castellano o a cualquier otra lengua en la que estemos traduciendo. Por ejemplo, ‘Lalla Salma’, esposa del rey Mohamed VI de Marruecos.

Nombres de Papas

Cuando un nuevo Papa toma posesión del cargo, este elige un nombre distinto al suyo por el que será conocido a partir de ese momento. Este nombre siempre se traduce a las diferentes lenguas para así facilitar su pronunciación. Por ejemplo, el Papa Francisco (en castellano), es realmente Papa Franciscus en latín o Pope Francis, en inglés.

Nombres propios de personajes históricos

En el caso de las personas que han hecho historia y que se estudian en diferentes lenguas y países, como puede ser el caso de Cleopatra o Miguel Ángel, también se traducen con el objetivo de facilitar esta tarea.

Nombres propios de ciudades o países

Para facilitar la labor de pronunciar determinados espacios físicos como países o ciudades se ha optado por traducirlos al idioma que se hable en cuestión o al que se esté traduciendo un texto.

Desde Euroverbum esperamos que esta información te haya sido de utilidad. Si tienes algunas dudas más sobre traducciones o quieres contratar los servicios de un traductor profesional, no dudes en ponerte en contacto con nosotros. ¡Estaremos encantados de ayudarte!

Deja un comentario