¿Conoces la diferencia entre traducción e interpretación?

Cuando realizas un servicio de traducción de textos, poca gente entiende realmente qué significa traducir y qué significa interpretar. Hoy te explicaremos las diferencias entre cada término.

¿Intérprete o traductor?

Si has llegado hasta aquí es porque estás interesado en el oficio de la traducción. Sabes que un traductor se encarga de trasladar un mensaje de una lengua original a otro idioma de interés para transmitir una comunicación. También conocerás que no basta con traducir cada palabra de un lenguaje a otro con su forma más común, hay un trabajo mucho más profundo detrás de cada oración. Cuando hablamos de traductores e interpretes, hay muchos matices que señalan en qué consiste cada tarea de un trabajo idiomático.

Quizá tu primer contacto con la doble acepción de la palabra ‘interpretación’ lo viviste en la televisión pública. Hace unos años, en el programa ‘Entre Todos’ de La 1, la presentadora Toñi Moreno atendió una llamada telefónica de una chica que estudiaba «traducción e interpretación». La respuesta de la entrañable Toñi dejó perpleja a la joven cuando le preguntó qué personaje le gustaría interpretar, confundiendo la labor del interprete con la de un actor de cine o teatro. ¿Te sientes identificado o identificada con esta situación? Demuestra a tus amigos que tú sí conoces el significado de estos dos oficios leyendo nuestro artículo.

Los matices de un trabajo oral

Cuando nos encontramos con un trabajo de traducción, podemos entender que vale cualquier tipo de transcripción en cualquier fuente. Sin embargo, el trabajo de traducción se basa en el medio escrito. El traductor debe ser preciso y realizar un trabajo minucioso sobre cada carácter que aparezca en el texto original. Un trabajo de traducción puede ser cuestión de días, semanas o meses. Una traducción no tiene límites temporales (salvo los impuestos por un cliente) a la hora de trazar el significado de las palabras en el lenguaje de destino. Para realizar las traducciones se utilizan varios programas informáticos que contraponen ambos textos para corregir y solucionar errores mientras se realizan las tareas.

Entendido entonces el trabajo del traductor, ¿dónde entra la interpretación? El trabajo del interprete no se basa en el texto escrito, sino en la forma oral de la comunicación. El intérprete debe analizar el mensaje de un idioma nativo para transmitirlo en el nuevo idioma de forma natural… ¡en directo! El intérprete trabaja con la inmediatez. Se encuentra en una situación que implica captar rápidamente las intenciones del emisor para que los receptores tengan un mensaje claro en un idioma que puedan entender. Suele ser una transcripción oral que se utiliza en un congreso, seminario, reunión empresarial con ejecutivos internacionales o, en definitiva, cualquier evento que necesite una traducción simultanea mientras el emisor se comunica con un grupo de oyentes.

Habrás visto el trabajo del interprete en televisión cada vez que un ‘talk-show’ invita a un personaje internacional. La traducción de las palabras del invitado, transmitidas mediante voz en off, está narrado por un profesional de la traducción en directo, realizando una interpretación de las palabras del invitado. Realizar un trabajo de interpretación necesita muchísima experiencia y una capacidad nativa para entender cualquier palabra, significado e intención lingüística de la persona que narra, para, de forma instantánea, formular una frase similar en el nuevo idioma.

Unos matices para el buen intérprete

La explicación ofrecida en los párrafos anteriores se acercan a la realidad de dos oficios parecidos pero con mil diferencias por su distinto canal de comunicación. Sin embargo, hay muchas modalidades que requieren la especialización en un trabajo u otro. Si bien un trabajo de traducción puede necesitar expertos en ciencia, medicina, derecho, marketing, literatura, economía o cultura audiovisual; el interprete no se queda atrás a la hora de necesitar una amplia especialización.

El primer ejemplo es la interpretación jurada, que necesita habilitación por parte del Ministerio de Asuntos Exteriores. Hay interpretes que realizan sus funciones a una única persona o a grandes auditorios. La especialidad de la interpretación simultánea traduce de forma fluida una narración oral. Sin embargo, existe un tipo de interpretación, llamada consecutiva, que consiste en tomar anotaciones del emisor original para realizar su interpretación a posteriori con las ideas mucho más claras que en directo.

 

Resumimos nuestra entrada de hoy en un consejo, no seas como Toñi, si conoces a algún amigo o familiar que estudia traducción e interpretación, no esperes encontrarlo preparando el libreto de ‘Bodas de sangre’ para “interpretarlo” en el Teatro Real de Madrid.

1 Comment

  • Ayuta
    Posted 23/08/2018 16:58 0Likes

    gracias Redacción Euroverbum, saludos.

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